SANTO DOMINGO.- República Dominicana concluye el año 2025 con un crecimiento económico estimado en 3 %, acompañado de una mayor inversión pública, según datos presentados por el Ministerio de Hacienda.
No obstante, pese a los avances reportados, ciudadanos consultados aseguran que no han sentido mejoras en su economía doméstica, alegando altos costos de vida y bajos niveles de ingreso real.
El ministro de Hacienda, Magín Díaz, explicó que aunque el 2025 estuvo marcado por la incertidumbre internacional y tensiones económicas globales, el país logró mantener un ritmo de crecimiento estable.
Destacó que para el mes de noviembre la actividad económica mostró un ligero repunte por encima del promedio anual, lo que atribuyó a un comportamiento positivo en sectores claves.
Díaz proyectó que 2026 podría convertirse en un año de crecimiento histórico, respaldado por el impulso de obras de infraestructura, dinamismo del crédito y estabilidad macroeconómica.
Entre las áreas de mayor expansión se encuentran construcción, zonas francas, agropecuaria y servicios financieros, que mostraron un desempeño superior al del resto de la economía.
Mientras tanto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que República Dominicana mantendrá control de la inflación y alcance un crecimiento cercano al 3.7 % al cierre de 2025, consolidando así la estabilidad de precios.
A pesar de este panorama oficial, parte de la población mantiene su inconformidad, argumentando que los indicadores macroeconómicos no se reflejan en su bolsillo. Para muchos, el costo de la canasta básica, los combustibles y servicios sigue siendo una carga difícil de enfrentar.
La brecha entre los números del Gobierno y la percepción ciudadana vuelve a colocar en debate la efectividad real del crecimiento económico sobre la calidad de vida de los dominicanos.